MJ, mi maestra de paciencia

Hay que ver lo que cunde mi frenética búsqueda de estrellas.

Mi Reinventharse se va llenando poco a poco de nombres que se convierten en piezas fundamentales de la orquesta de mi vida.

Y MJ encontró un hueco y llegó para afinarme. Yo le llamo la ‘estrella persistente’. Porque tiene la misma capacidad para brillar que para aguantar chaparrones. Y siempre brilla. Siempre.

Ella hace las cosas despacio, pero cada día avanza un paso. Y así llegó a mí. Tan poco a poco y tan despacio que al principio casi no la veía.

emprender y reinventarse

MJ ha hecho muchas cosas en la vida. Porque es una superviviente con empatía a raudales.

Cuando yo la conocí, en verano de 2014, vendía formación a empresas. “Que conste que no voy a emprender nada porque lo que me falta es tiempo”. Yo casi ni había abierto la boca, pero… al día siguiente me llamó por teléfono. “Me lo he pensado mejor. Emprendo contigo”.

(Lo que MJ no sabía es que yo ese día tenía cruzados los dedos).

Seguimos juntas. Perdón, seguimos más juntas.

MJ es la mujerona guapa que cada día me da lecciones: “Medita Sandra, yo medito mucho”.

MJ es la que me arranca carcajadas con montajes imposibles de nuestras fotos impublicables.

Y la que me hace preguntas directas cuando me ve triste. Para que me dé cuenta al contestar que yo y sólo yo tengo las respuestas a mi vida.

MJ sabe dar abrazos. Y besos en la cara.

Y es la persona que me ha dado la mayor lección de mi vida: la  paciencia.

Desde que ella está, la orquesta de mi vida desafina menos.

Gracias, rubia. Sigue enseñándome a meditar y a ser paciente.

Ya sabemos las dos que todo llega siempre (aunque sólo cuando es el momento).

 

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

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