Yo también lloro

Renuncias y miedo a emprender, pero todo es posibleQuiero que te fijes en las fotos. Porque aunque no lloro, son fotos de renuncias y de sacrificios. Son fotos de emprendimiento, de dudas y de miedos.

Las dos primeras, en las que estoy con más gente, fueron hechas un domingo por la mañana. Cada primer domingo de mes lo destino a formarme y a enseñar a mis #estrellas a construir franquicias digitales. Me levanto a las siete de la mañana todos los primeros domingos de mes y allá que voy yo, dejando a mis hijas y al padre en la cama, perdiéndome un domingo por la mañana en familia. Y así llevo ya cuatro años y medio. Y muchos, muchos domingos he llorado. Y muchos, muchos domingo he pensado: “Pero esto… ¿tendrá sentido?”.

La tercera foto es una comida en familia. Y pasó que como siempre… suena el móvil y tuve que atender los mensajes, pese a que era sábado. Y eso me ha pasado miles de veces a lo largo de estos años. Y muchas veces he pensado: “Pero esto…¿tendrá sentido?”.

¿Sabes qué pasa? Que nunca me hago fotos llorando ni triste ni infeliz. Porque no me apetece. Y la gente piensa que yo siempre sonrío, y estoy contenta… Pero os voy a confesar que en estos años he pasado más miedo que nunca en mi vida porque no sabía yo si todo lo que estaba haciendo tendría sentido.

El que emprende tiene que llorar y tiene que tener miedo. Y si hay alguien que ha emprendido y ésto no te lo cuenta, no está diciendo la verdad.

Mi suerte fue que el miedo era sólo miedo a lo nuevo. Mi suerte fue no estar sola y ver a muchas personas que también habían sentido miedo, incertidumbre y desazón… hasta que llegó un momento en el que la persistencia hizo que ocurrieran cosas.

Hoy quiero pedirte que llores y que tengas miedo. Que digas eso de “esto no es para mí” y lo de “yo esto no sé hacerlo”. Y que pienses muchas veces en abandonar… y luego remontes. No te preocupes, no eres un extraterrestre.

Yo también lloro. Y sigo llorando. Llora, pero pelea. Sigue adelante. Es difícil de narices, pero se puede hacer. No te compares con nadie, tú llora cuando lo sientas y comparte tus tristezas. Las redes están llenas de bla, bla, bla… pero también de penas.

Prometo hacerme fotos la próxima vez que llore.

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

3 thoughts on “Yo también lloro

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  2. Yoly Perez Reply

    Maravilloso tu articulo. Soy emprendedora y muchas veces me he cuestionado si lo que hago realmente vale la pena si llega a alguien y si en algun momento representara lagun beneficio para mi. Muchas veces me he planteado dejarlo todo y buscar un trabajo y cumplir un horario y muchas veces mas he retomado este proyecto que es realmente lo que amo y quiero hacer. Emprender es un trabajo de paciencia, de caidas y paradas, de cambiar a veces el rumbo y replantearse el objetivo. Y nadie nos dice sobre cuantas lagrimas hay que derramar que de verdad son muchas. Sin embargo hay que tomar en cuenta que de alegria tambien se llora.
    Gracias

  3. Johannes Ruiz Pitre Reply

    Sandra me ha encantado tu post!! Y me siento tan identificada… como dice el dicho: la procesión se lleva por dentro, sólo uno mismo sabe cuánto sacrificio hay detrás.
    Yo también prometo hacerme una foto la próxima vez que llore. Llorar también nos limpia y nos hace ver más claras las cosas. Un beso guapa.

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