Madre de estadística

ser madre y conciliar gracias al Network Marketing¿Sabes? Yo quería ser madre y conciliar. Tuve a Candela a los 32 años y después de la irrisoria baja por maternidad ya cogía la primera excedencia. A la que siguieron dos más.

Mayo de 2007. Salía con mi hija mayor a las 8,00 de la mañana de casa. Estaba embarazada de tres meses de la segunda. Todo bien, salvo que las hormonas me trastornaban hasta las pestañas

A las 8,30 llegaba al parking para dejar el coche y caminar a la redacción. Y al aparcar, escuché una voz. “¿Dónde vamos, mamá?”. Candela tenía dos años y medio. Y se me había olvidado dejarla en la guardería. “Nooooo… ¿Qué haces tú aquí?”. ¿Sabes? Yo entonces sólo quería ser madre y conciliar.

Una llamada de emergencia a la abuela paterna: “Socorroooo, necesito que te la quedes esta mañana” y otra más al trabajo: “Llegaré media hora tarde”. Y cuando todo se hubo calmado, una decisión: “Algún dia teletrabajaré”.  Aunque tardé nueve años más en hacerlo.

En mayo de 2007 trabajaba media jornada en la redacción de El Mundo. Había renunciado a la mitad de mi sueldo (no a la mitad de mis horas de trabajo, hacía muchas más de cuatro) después de tres excedencias consecutivas. En 2004 había sido madre por primera vez y mi pasión periodística pasó a un segundo plano.

Estadísticas de madres

Fue tener hijos y entrar de golpe en las estadísticas. Soy de esas madres añosas (como me decía mi abuela) que tienen al primero pasados los 30. De esas mujeres que llevaban años fijas en la empresa privada, donde es difícil que te guarden el puesto. En 2004 estaba ya en el 58% de las que renuncian a su carrera profesional, con mi reducción de jornada. Y en diciembre de 2007 lo acabé de rematar, dejando mi empleo para criar niñas. Era la muestra poblacional perfecta. Pero quería ser madre y conciliar. Sólo eso.

Yo no era libre. Y once años después seguimos siendo el país que más horas trabaja y menos rinde de Europa, encadenados a un horario de oficina. Aunque es cierto que algo se está moviendo. Y somos muchas las que pensamos igual. Y muchos, claro.

Por eso a partir de aquella mañana, cuando casi me llevé a Candela a la redacción, empecé a pensar. Y los pensamientos me golpearon la cabeza durante años:

  • Tengo que encontrar algo para emprender poco a poco.
  • Porque no puedo renunciar de golpe a mi sueldo.
  • Hay mujeres y hombres como yo. Y quiero ayudar.
  • Necesito algo que me permita probar. Quiero emprender.
  • Cuidado, Sandra, que no puedes perder ni un euro.
  • Ni tampoco invertir, con dos niñas pequeñas.
  • Hay que seguir pagando las clases de inglés. Y los zapatitos.
  • Tengo pocas horas entre el trabajo y las peques. Así que debe ser algo en lo que yo marque  mis tiempos.
  •  Y on line. Lo físico se está acabando.

Y aunque tardó algún tiempo, llegó a mis manos en 2013. Y pude adaptarlo a mí hasta que en 2015 dejé mi empleo. Se llama Network Marketing. Y me ha permitido abandonar las estadísticas. Por fin teletrabajo y concilio. Y ya no estoy en el 58%. He podido ser madre y conciliar.

 

 

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

8 thoughts on “Madre de estadística

  1. Natalia Reply

    Genial Sandra! Has encontrado la luz. Es tan difícil conciliar y encontrar el equilibrio para ser mujer, madre, profesional y persona humana. Ojalá lo pusieran más fácil para todos.
    Un saludo!

    • Sandra Romero Post authorReply

      Gracias Natalia. Por tu mensaje y tus palabras. Sí, ojalá todo fuera más fácil, pero mientras tanto tenemos que seguir haciéndolo nosotras un poquito más sencillo. Besos

  2. Elena Pues eso Reply

    Como te entiendo. Yo estoy de siempre en la empresa privada y es muy difícil conciliar. Yo no soy tan valiente para lanzarme a emprender, así que hacemos malabares para intentar llegar a casi todo. Bravo y toda mi admiración para las que os atrevéis. Admiración y envidia! 😉

    • Sandra Romero Post authorReply

      ¿Y si yo te contara que estaba como tú, y que decidí compaginarlo todo en un principio? Me pase quince meses trabajando en mi empleo y emprendiendo hasta que minproyevto dio resultados económicos para dejar de trabajar para otros. Se puede hacer. Te envío un mail y te lo explico. Besos muy grandes.

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