VitaMeal, comida y vida

VitaMeal

Quince de julio de 2016. Despierto con la sacudida en la cabeza de un último atentado en Francia. Y con el dolor de unos y otros, que no entendemos, no sabemos nada…

Estaba ayer contenta. Había recibido más apoyos a Nourish the Children, el proyecto social con el que colaboro hace tres años para devolver al planeta lo que el planeta nos da. Pero por la noche el zumbido del camión de Niza me había sacado de las ensoñaciones… Así que esta mañana me levanté con ganas de hacer un regalo al mundo y contar lo que hago. Es mi manera de revelarme contra lo que está pasando.

Malawi es un país africano pequeño, muy pequeño. Que hace siete años lanzó un auxilio: se nos mueren los niños malnutridos. La comunidad internacional gubernamental miró hacia otro lado, pero algunas organizaciones privadas decidieron ayudar. Entre ellas Nu Skin Enterprises, buscando la ayuda de miles de personas que quieran aportar 21 euros al mes, lo que cuesta un saco con papilla (VitaMeal) para que los niños de Malawi tengan una comida diaria que garantice su nutrición.  La única condición para participar en el programa es que los niños estén escolarizados, la comida se reparte en las escuelas.

Los niños de Malawi reciben cada mes su papilla con todos los nutrientes que garantizan su alimentación

La iniciativa fue un éxito. Tanto que contó con el apoyo de las principales ONG’s a nivel mundial y la ayuda de miles y miles de particulares. Y tuvo tanto éxito porque no era un apadrinamiento, ni una ayuda puntual… sino que fue el camino para que los padres mandaran a sus hijos (y sobre todo a sus hijas) a las escuelas, donde los niños y las niñas más mayores aprenden además a cultivar la tierra para obtener la materia prima con la que después se fabrican esos sacos de papilla que garantizan su nutrición.

Casi 500 millones de comidas donadas en siete años. Una media de cinco millones de comidas al mes gracias a una acción efectiva de enseñanza y aprendizaje y autonomía a cambio de enseñar a otros después. Todos los padres y adolescentes del programa Nourish the Children tienen la obligación de aprender para enseñar a los que vengan. Cultura del esfuerzo. Devolver a Africa parte de lo que Africa nos da. Los niños en Malawi, donde comenzó la experiencia piloto, ya no mueren desnutridos. Ahora, siete años después, se ha expandido a Asia y América Latina.

Yo busco estrellas.  Y las que más brillan son las que participan conmigo en este programa infantil. Gracias a todas, gracias por tanto. Pero necesito más estrellas para que Africa siga brillando. ¿Me ayudas? www.nourishthechildren.com

Nourish The Children, programa efectivo de ayuda a Africa

 

 

 

 

 


 

Apasionada de la comunicación y el marketing, dediqué los 21 primeros años de mi vida al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional. Hace tres años saqué mis habilidades sociales del mismo cajón donde guardé mi curriculum. Tengo una franquicia on line de una multinacional (no jefes ni empleados, no local ni stock) y desarrollo el talento de otros emprendedores que quieran hacer lo mismo que yo, involucrándome cien por cien en el éxito de mis socios.

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