Millennials

La nueva economía incorpora a los millennials a los nuevos modelos de trabajo. Flexibilidad horaria y sin miedo a los cambios. Eso es lo que viene.

Querida mamá:

Voy a tratar de explicarte la razón por la que no tengo oficina hace ya tres años.

Verás, hay una generación que nació entre los años ochenta y el año 2000 y que ya no recuerda cómo era la vida antes de internet. Se llaman millenials y dentro de sólo tres años constituirán el cincuenta por ciento de la fuerza del trabajo total. Se incorporan al mercado laboral bien preparados, viajaditos, y sobre todo con pocas, muy pocas ganas de aguantar un trabajo toda la vida por la comodidad. Llegan sin miedo al cambio.

Yo, mamá, no soy de esa generación. Nací en 1972, es decir, que soy de la Generación X. Es un poco diferente, ¿sabes? Mayoritariamente tuvimos acceso a universidad y en las aulas aprendimos que iba a venir internet, pero no sabíamos ni qué era eso que llamaban la red hasta hace unos veinte años. Fuimos educados para tener un título universitario y un máster, para trabajar para otros, y para ascender en la misma empresa en cargo y sueldo, si podía ser hasta la jubilación, mejor.

NUevas oportunidades laborales se abren con la economía GIG

Pero ahora mamá, vienen los millennials para integrarse en otra cosa nueva, la llamada Economía GIG (espera, madre, no pongas esa cara de espanto, que te explico…) Esa economía ofrece algo más que un trabajo de ocho horas para el resto de tu vida, da flexibilidad de horarios y entrena a las nuevas generaciones para convertirse en emprendedores, con una formación diversa y en diferentes áreas. Y les enseña no a vivir de un sueldo, sino de la suma de muchos sueldos. Y a cambiar de trabajo, y de vida, a medida que la vida avanza… ¿Te imaginas, mami? Pues eso es lo que viene.

En esa economía GIG las empresas quieren reducir costes, los trabajadores buscan una vida flexible, la tecnología permite la descentralización... y surgen oportunidades pequeñas para los que quieran un sobresueldo pequeño y oportunidades grandes, para los que quieran construir un negocio en grande.

Y resulta mamá que, como imaginabas, he decidido subirme a ese carro aunque no sea millennial porque ya sabes tú que apuesto por lo nuevo y que nunca me ha gustado lo fácil o lo sencillo. Y estoy ya trabajando en plena economía GIG ,dando trabajo a personas veinte años más jóvenes que yo y también a los de mi querida Generación X, que ya empiezan a ver las nuevas oportunidades.

Hoy, madre, cuando te contaba todo ésto, me hiciste reír: “Mucha palabrita rara y mucha letrita, pero al final… ¿te van a poner o no una oficina?”.  Y me hizo gracia, porque te llamébaby-boomer y te dije que esa era tu generación. “Venga, mujer, no me vengas con historias… Baby a estas alturas… Es que estos americanos están siempre inventando”.

 

Apasionada de la comunicación y el marketing, dediqué los 21 primeros años de mi vida al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional. Hace tres años saqué mis habilidades sociales del mismo cajón donde guardé mi curriculum. Tengo una franquicia on line de una multinacional (no jefes ni empleados, no local ni stock) y desarrollo el talento de otros emprendedores que quieran hacer lo mismo que yo, involucrándome cien por cien en el éxito de mis socios.

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