El efecto escaparate (Gracias Guillem)

Muestra más y muéstrate menos en redes sociales

Hace algunas semanas publiqué un post en Linkedln con el enlace a mi artículo http://reinventharsealoscuarenta.com/yo-tambien-lloro/. Fue el post más visualizado de toda mi historia linkedlniana. También fue el más leído y compartido en la historia de mi fanpage @reinventharsealoscuarenta.

Y yo, que poco a poco he ido leyendo y aprendiendo sobre marca personal y algunas de esas cosas tan nuevas que nos están llegando, intuía el por qué. Pero esta semana Guillem Recolons me lo ha confirmado, cuando llegó a mis manos (mejor dicho, a mi pantalla) su http://www.guillemrecolons.com/mejor-marca-personal/ Y habló del éxito enlatado en las redes sociales.

Cuando escribí el artículo, hace un mes, aún no había leído este post de Guillem, pero llevaba tiempo aburrida de tanta sonrisa en conserva y tanto emprendimiento afortunado. “¿Soy yo la rara o estoy haciendo las cosas rematadamente mal?” Así que hice una prueba y conté al mundo los fracasos, los llantos y las debilidades. Y ¡caramba! No era rara. Porque el post tuvo más de mil visualizaciones en pocas horas. 

Hace relativamente poco tiempo que emprendí mi proyecto de marketing digital. Y hace menos tiempo aún que empecé a trabajar mi marca. Pero hace mucho que veía demasiada ensalada de selfies felices y poca humanización en los perfiles sociales.

Y yo, sin saber mucho de todo ésto, pensaba que si el mundo que nos viene es virtual no debe ser tan diferente al de verdad. Y que si en el mundo físico estamos contentos o tristes o por los suelos… ¿por qué en este otro mundo de pantallas estamos siempre tan felices?

El mundo virtual no tiene por qué ser el mundo irreal. Yo también lloro, y mucho más que me queda por llorar. Y hay momentos en los que desaparezco de las redes porque ya no puedo más, igual que hay días en los que no salgo de mi casa. Y en estos tres años y ocho meses que llevo en marcha además de llorar he acumulado errores y fracasos. Pero los fracasos hacen callo y cuando aprendes a limar callos se puede decir que tu proyecto/negocio/marca personal empieza a funcionar. Así que, anímate a contarlos.

Muchas gracias Guillem. Me has dejado más tranquila.

Apasionada de la comunicación y el marketing, dediqué los 21 primeros años de mi vida al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional. Hace tres años saqué mis habilidades sociales del mismo cajón donde guardé mi curriculum. Tengo una franquicia on line de una multinacional (no jefes ni empleados, no local ni stock) y desarrollo el talento de otros emprendedores que quieran hacer lo mismo que yo, involucrándome cien por cien en el éxito de mis socios.

2 thoughts on “El efecto escaparate (Gracias Guillem)

  1. Guillem Recolons Reply

    Gracias a ti, Sandra! No es que esté en contra del mundo “happy flower”, pero sí de proyectar una imagen de éxito que no se corresponde con la realidad. Y también de esconder nuestro lado humano, el de personas que lloran, cometen errores y fracasos. Es un honor salir de “prota” en tu post. Te deseo la mejor carrera +40 sin perder un ápice de tu autenticidad.

    Un abrazo!
    Guillem

    • Sandra Romero Post authorReply

      Un lujo encontrarte por aquí, Guillem. Los protagonistas de mis historias son siempre gente a la que admiro. Y te lo debía. Besos de colores.

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