Conciliar maternidad y trabajo en verano

Yo creo que mi madre no se preguntaba eso de cómo conciliar en verano.

 

cómo conciliar en verano con un negocio de marketing digital

Durante años el verano era aquella época feliz en que me compraban un cuaderno de actividades Santillana que nunca terminaba. Era aquella época en la que dejaba a mis amigos del colegio porque me tocaban los del barrio y la piscina… Era irnos de vacaciones los cinco, casi siempre al sur, y compartir con mis hermanos y el perro el asiento de atrás del coche, sin sillas especiales y peleándonos por quién iba en el medio. Eran veranos sin pantallas ni internet y no se veía la tele porque estábamos en la calle. Eran veranos.

Después vinieron otros veranos. Los de mi adolescencia y mis viajes y mi mochila. Que precedieron a esos otros, trabajando ya por cuenta ajena, con un mes de vacaciones repartidos para todo el año. Y esa programación tan milimétrica de lo que serían mis viajes, que pasaban en un suspiro. Todo eso fue antes de ser madre.

cómo conciliar en verano maternidad con un negocio propio

 

Hace casi catorce años que el estío es de otra manera, con la difícil tarea de cómo conciliar en verano. Mientras estaba empleada y no trabajaba para mí fue difícil, pero logré acoplarlo. Es cierto que cuando los hijos son más pequeños, la tarea es más sencilla. O eso me parecía a mí. Siempre estuvo la abuela paterna que echó un cable, algunas actividades estivales que nos entretuvieron las mañanas y renuncias a coger días libres a lo largo del año para juntarlo todo entre julio y agosto.

Desde que soy autónoma me resulta un poco más complicado. Quizá porque las habichuelas dependen de lo que yo haga y esa seguridad de la nómina ya no existe. Y porque aún no he conseguido poner un punto final a mi jornada laboral… como sí pasaba cuando tenía un empleo.

Estos días todo ha vuelto a empezar. La difícil tarea de cómo conciliar en verano. Porque aunque es cierto que emprendí para hacerme la vida de madre más fácil, lo de julio y agosto no es muy compatible con la maternidad. Y nada fácil. Me consuela saber que no soy la única. Jeje..

Como cada año, hacia el 20 de junio, llega lo de siempre: una familia de locos con una madre autónoma que trabaja en casa y con las dos niñas de vacaciones.

Retraso el despeRtador… Y sigo despertando a las 6,30

He atrasado el despertador media hora respecto al invierno. Y… no hay manera. A las seis y media tengo los ojos como platos. Creo que es la edad: madrugo sin necesidad de alarma.

¡VACACIONES!

Vaca… ¿qué? Llevamos las tres juntas desde el 22 de junio. Formamos un pack inseparable, como los yogures en el súper. La agenda ya la escribo con lápiz para cuadrar los días de más trabajo o viajes con las vacaciones del padre. He borrado y vuelto a escribir trescientas veces.

Y aunque mucha parte de mi jornada laboral discurre en casa, hay momentos en los que tengo que dejarlas. Aún no he salido de la urbanización cuando suena el teléfono. En la pantalla pone CASA. “Mamá, no nada, pero es que no quiero desayunar y quería contarte que…” Jajaja, “Ya no puedo hablar más, que tengo trabajo…” “Vale, vale, cuelgo…”

Sólo una hora más tarde, un mensaje de la mayor. Miro de reojo el móvil.  “Hola, mami ¿puedes hablar? Es que he quedado esta tarde y quiero saber si me podrás llevar”. Ayyyyy… Escribo como puedo “sí” y ella insiste: “¿Hoy qué comemos?” Nooooo puede ser… Sigo a lo mío, ya veremos lo que comemos…

Trabajar de noche

Lo bueno de ser madre autónoma es que puedes planificar la agenda de acuerdo a tus necesidades para sobrellevar mejor lo del cómo conciliar en verano. Lo peor es que lo que no haces por la mañana te toca hacerlo por la tarde… o por la noche. Y así ha sido, activando los juegos de la conciliación llevo ya varias semanas. Una mano en el móvil, la otra en las lentejas mientras mentalmente repaso un presupuesto. En las formaciones por skype de repente aparece alguna de las dos en la pantalla (¡¡oh cielos!!) Así es mi día a día. ¿Te suena?

Planificar agendas y cómo conciliar en verano

Y no de trabajo, sino planificar mi agenda con la de una adolescente de catorce años que empieza a tener vida al margen de la familiar. Cumpleaños, quedadas, que me lleves a casa de una amiga, que vamos todos, que por favooorrrr… Y sí, llegar a casa muerta de calor y con ganas de descansar un rato y que se monte en el coche para llevarla donde ella quiere. Y la pequeña, al quite: “Vale mami y entonces ¿nosotras qué hacemos? Yo también quiero un plan”. Jajaja, y así casi cada día.

Días interminables…

Y estar muerta a las diez de la noche y que todavía sea de día. “¿Cenamos, chicas?” “¿Tan prontoooo, mamá?”. Ah claro, es que se me ha olvidado que han merendado casi a las ocho de la tarde con tanto lío… Pero yo estoy que me caigo y me dormiría aún con la luz del sol.

… hasta que te acostumbras

… y vas cogiendo práctica sobre cómo conciliar en verano. Y cuando logre adaptarme… nos iremos unos días de vacaciones y ¡zas! empezará el colegio de nuevo. Y todo volverá a iniciarse. Como siempre. Y menos mal. Y el reloj volverá a sonar a las seis y media de la mañana. Pero no me importará porque total, el ojo se me abre cada día a esa hora.

Así es la vida de una madre autónoma que trabaja en casa con un negocio digital y que lucha con el cómo conciliar en verano.

Hay algo que no puedo evitar y es que pasen algunas horas de más delante de una pantalla. La vida ya no es cómo antes. Ya no están tanto tiempo en la calle como estaba yo y las alternativas se reducen cuando están en casa. Se cansan de piscinear, de pintar, de manualidades… Y mira que siempre, cada verano, me lo pongo como prioridad… Pero voy a ser sincera: aún no lo he conseguido. ¿Te pasa a ti también? Lo de las pantallas es mi gran asignatura pendiente cuando se trata de conciliar maternidad y verano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

4 thoughts on “Conciliar maternidad y trabajo en verano

  1. Carmen Reply

    ¡Ay, Sandra, con qué gracia y salero lo cuentas! Pero cierto es. Hay que multiplicarse para llegar a todo.
    Yo ya pasé por esos años pero aun así siguen llamando y mandando mensajes cuando más inoportuno es y es que ellos van a su bola y no piensan que en esos momentos tú no puedes ocuparte de sus asuntos y si no les contestas se mosquean. Ah pero eso si! Cuando tú quieres hablar con ellos o mandarles un mensaje se contestan a las mil.
    Un beso y paciencia.

    • Sandra Romero Post authorReply

      Carmen! Eso lo estoy empezando a sufrir ahora con mi hija mayor… Se vuelven exigentes y tiene que ser ahora, pero ellos a su ritmo, jeje… Gracias por tu comentario y tus consejos. Beso grande.

  2. Carmen Barón Reply

    Yo me levanto antes, trabajo por la noche, la siesta ha desaparecido de mi vida y contesto correos desde la piscina… en fin, la locura.
    Eso sí, en julio por las mañanas al campamento, que si no, no hay productividad que valga… En agosto, Dios dirá 😅
    ¡Ay, qué mérito tenemos las madres auto empleadas, madreee!

    • Sandra Romero Post authorReply

      ¡Te hago la ola! El problema es que cuando son mayores lo de los campamentos ya no vale… Que si no quiero ir, que si no quiero madrugar… A mí me han salvado muchos años y es una grandísima opción y como tú dices, en agosto la manta a la cabeza y a hacer lo que se pueda. ¡Besos Carmen!!

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