Mi Bea o la historia de una pantera

Beatriz Gómez Iglesias“Que la vida es más bonita si te miro de reojo y te pillo mirando…”

Porque si algo tiene mi Bea es que es extrema y dura. Por eso es extremeña ella… Pero después tiene la dulzura dentro, como las flores de los cerezos. Y ella me dice: “Que soy del Jerte ¿eh? Cerezos y pimentón de La Vera”. 

beatriz gomez iglesiasA Bea no me la trajeron las redes. Me la trajo Lupe, pero a Lupe sí que me la regaló Facebook. Entonces, Bea es otro regalo del espacio sideral.

Un día de 2016 me sonó un mensaje en el teléfono: “Sandra, soy Lupe. No sé si te acordarás de mí. Nos conocemos por Facebook y hablamos un día. Verás, tengo una amiga que te quiere conocer.” Y yo di un salto y marqué ese número con el corazón bailando. “Claro que me acuerdo de ti, Lupe. A mí nunca se me olvidan las gentes como tú. Dile a tu amiga que me llame. Ella me quiere conocer, pero yo a ella más”. 

Y entonces…. llegó Bea. Que tenía una guardería en Plasencia. Y que trabajaba una media de doce horas al día. Y que necesitaba un cambio de vida. “O un recambio, jaja”.

Bea se unió al equipo de estrellas y a nuestro #reinventharse. Bea empezaba la metamorfosis, pero no de gusano a mariposa, sino de gato a pantera (sin pasar por león). Bea empezaba a rugir y a mí me ponía el alma contenta. “¿Sabes? Voy a traspasar la guardería… yo ya no puedo más con ese ritmo infernal. Necesito tener tiempo para llevar a mis hijos a los cumpleaños de vez en cuando”.

El día que me dijo eso, hace ya más de un año, le prometí que un día correríamos las dos por el Valle del Jerte, entre los cerezos en flor. Y ella me dijo: “Cuando quieras. Yo te aviso cuando se estén poniendo bonitos y corremos y corremos”. Mi Bea sabe que ese es uno de mis sueños: correr entre cerezos. Y lo tenemos pendiente. Las promesas se cumplen, niña. Y tanto que sí.

beatriz gómez iglesiasHace unos meses que Bea se convirtió del todo en pantera. Y me llamó para contármelo. Fue la primavera pasada y yo estaba en Sevilla. “¿Qué tal el tiempo por ahí abajo? ¿Hace solete? Aquí hay tormentaza, nubarrones negros… pero pasará y saldrá el sol”. Y yo le dije lo de tantas veces: “Siempre, siempre sale el sol”.

Ahora la pantera extremeña es más extrema y más dura. Y a mí me gusta más. Es de esas mujeres que saben lo que quieren. O mejor aún… lo que no quieren. Inteligente, ágil de mente, emocionante. Divertida, graciosa y con un acento divino que me hipnotiza.

Hace unos días hablábamos y al cabo de un ratito (o eso creía yo) me dijo. “Llevamos hora y media al teléfono”. Y yo, como estaba hipnotizada, sólo puede recordarle mi sueño: “Me tienes que llevar contigo a correr entre cerezos”.

Gracias, mi Bea. Por todo el amor que llevas dentro.

 

 

 

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *