#alimentasonrisas

A mí el 5 de enero me encanta. Es el día de la magia y tengo la suerte de haberlo vivido en una familia mágica. A mí este día me sabe a zapatos en el árbol, a ilusión, a mariposas en la tripa y a nervios. Y desde que soy madre este día me gusta todavía más.

Un día de hace tres años llegó a mi vida algo para hacer infinita la noche de Reyes. Y desde entonces, en mi casa, además de los regalos en los zapatos, los Reyes alimentan sonrisas. Pero no sólo el 6 de enero. Alimentamos sonrisas todos los días, que es lo divertido.

alimenta sonrisas y escolariza a niños en Africa, Asia y América Latina

Nourish The Children significa en inglés ‘nutre a los niños”. Y aunque nunca me han gustado las traducciones porque cada cosa suena bien en su idioma, ésta me chifla.

Hace tres años que mis hijas van juntando  euros mes a mes para enviar a África, Asia y América Latina sacos de comida en forma de papilla que tienen un nombre también mágico: Vitameal (o comida de vida, si quieres traducirlo también).

Cada saco cuesta 21 euros. Y esos sacos que ellas y miles de personas más compran en todo el mundo son directamente repartidos en las escuelas por parte de las principales ONG’s internacionales. La comida se lleva a los colegios para garantizar que los niños y las niñas estén apartados de conflictos bélicos, tráfico de menores o prostitución. Con 21 euros, un niño come durante todo un mes gracias a una papilla que contiene todos los micro y macro nutrientes que los pequeños necesitan en su crecimiento.

Alimenta sonrisas con el proyecto social más eficaz que existe

Y yo, que no puedo estarme quieta, he montado además una red de donantes en toda España. Y colabora conmigo gente de todo tipo y lugares, de todas las edades, que a su vez van buscando a otros, y otros… Son mi #gentequesuma. Y así hemos construido una auténtica red de alimentadores de sonrisas. Que sigue creciendo y que yo quiero que sea infinita. ¿Por qué no me escribes y te lo cuento?

nourish the childrenEl 5 de enero siempre ponemos nuestros zapatos en el árbol y al día siguiente nos levantamos muy temprano a ver qué nos han dejado… Y hace ya años que en nuestro árbol hay también muchos, muchos sacos de comida para los niños que tienen poco o nada. Así lo escribimos en 2013 en nuestra carta a los Reyes y ya somos embajadoras de este proyecto en España.  

 

Ay… este sí que sí es un sueño cumplido. Y queremos seguir sumando.

Felices Reyes.

Me apasiona la comunicación y el marketing. Y dediqué los 21 primeros años de mi vida profesional al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional.

En 2013 emprendí un proyecto de marketing digital y franquicias on line para conciliar con mi vida de madre.

Desde entonces ayudo y enseño a otros emprendedor@s que quieran hacer lo mismo que yo y me involucro al máximo en su éxito. Porque la clave en este siglo XXI es la suma de experiencias y el trabajo en equipo.

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