#alimentasonrisas

A mí este día me encanta. Es el día de la magia y tengo la suerte de haberlo vivido en una familia mágica. A mí este día me sabe a zapatos en el árbol, a ilusión, a mariposas en la tripa y a nervios. Y desde que soy madre este día me gusta todavía más.

Un día de hace tres años llegó a mi vida algo para hacer infinita la noche de Reyes. Y desde entonces, en mi casa, además de los regalos en los zapatos, los Reyes alimentan sonrisas. Pero no sólo el 6 de enero. Alimentamos sonrisas todos los días, que es lo divertido.

alimenta sonrisas y escolariza a niños en Africa, Asia y América Latina

Nourish The Children significa en inglés ‘nutre a los niños”. Y aunque nunca me han gustado las traducciones porque cada cosa suena bien en su idioma, ésta me chifla.

Hace tres años que enviamos a África, Asia y América Latina sacos de comida en forma de papilla que tienen un nombre también mágico: Vitameal (o comida de vida, si quieres traducirlo también). Y esa comida sólo se reparte en las escuelas, para salvar a los niños y niñas de conflictos bélicos, tráfico de menores o prostitución. Hace tres años que en casa alimentamos sonrisas y nos sienta estupendamente.

Y yo, que no puedo estarme quieta, he montado además una red de donantes en todo el mundo. Colaboran conmigo gente de todo tipo y lugares, que a su vez van buscando a otros, y otros… Yo los llamo mi #gentequesuma. Y así hemos construido una auténtica red de alimentadores de sonrisas. Que sigue creciendo y que yo quiero que sea infinita. ¿Por qué no me escribes y te cuento?

Alimenta sonrisas con el proyecto social más eficaz que existe

El día 5 de enero siempre ponemos nuestros zapatos en el árbol y al día siguiente nos levantamos muy temprano a ver qué nos han dejado… Y hace ya tres años que a la magia se suma otra ilusión: la de todas las sonrisas que vamos alimentando.

Ay… este sí que sí es un sueño cumplido.

Apasionada de la comunicación y el marketing, dediqué los 21 primeros años de mi vida al periódico El Mundo y la comunicación empresarial e institucional. Hace tres años saqué mis habilidades sociales del mismo cajón donde guardé mi curriculum. Tengo una franquicia on line de una multinacional (no jefes ni empleados, no local ni stock) y desarrollo el talento de otros emprendedores que quieran hacer lo mismo que yo, involucrándome cien por cien en el éxito de mis socios.

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